martes, 15 de febrero de 2011

El deseo de ser ignorantes

Esta entrada también se podría titular: Que piensen y escriban ellos, que yo lo plagiaré y el profesor no se enterará.

Interesante entrada que recoge un conjunto de artículos referidos al creciente hábito de plagiar que desarrollan los estudiantes universitarios. En mi opinión, el plagio es inaceptable e intolerable porque, además de ser un delito, atenta contra una de las esencias de la formación superior: la voluntad y la capacidad de desarrollar ideas. Podemos y debemos utilizar las ideas de otros, pero reconociendo su autoría y explicando en qué han servido para conformar las nuestras. Si nos apropiamos de ellas sin más, además de un delito (insisto), estamos demostrando lo contrario al deseo de aprender. Es decir, el deseo de ser ignorantes.

Nota: Si alguien se da por aludido, creo que sería muy interesante que acudiera a una tutoría.

sábado, 12 de febrero de 2011

La ética del dopaje II

Respuesta al artículo sobre la ética del dopaje.

Y la réplica a la respuesta.

Un buen ejemplo de debate y (contra)argumentación. Y, para lo que nos toca, ¿podrían servir estos artículos como base para un material crítico? Sería otro ejemplo de la perspectiva crítica en acción.

jueves, 3 de febrero de 2011

Las teorías curriculares en citas

Aquí podéis encontrar una serie de citas que reflejan distintas teorías curriculares. Comentarlas en relación con la perspectiva desde las que están formuladas puede ser un buen ejercicio para comprenderlas mejor.
Nota: una de ellas se relaciona con a una teoría curricular que NO estamos estudiando. ¿Cuál será?

Robots curriculares

Hoy en clase, cuando comentabamos la "teoría curricular técnica en acción", Oscar ha traido a colación la imagen del robot. Decía (corrígeme si me equivoco) que no todo puede enseñarse igual, porque hay acciones que siempre reproducen un modelo, mientras que otras deben adaptarse al contexto (ponía el ejemplo de una entrada a canasta en un partido de baloncesto), por lo que son imprevisibles y no puede enseñarse a ejecutarlas "como si fueras un robot". Su intervención me hizo conectar con este grandioso anuncio que, en homenaje a otro de mis anuncios preferidos, titularía "No es lo mismo un Robot que un Robot".



Luego se abrió un interesante debate en el que relacionamos la imagen del robot, las concepciones del cuerpo y el movimiento, y determinadas imágenes de la educación física y sus docentes. No lo voy a reproducir aquí con la esperanza de que el debate renazca y se desarrolle con vuestros comentarios.

domingo, 30 de enero de 2011

Perspectivas curriculares: trabajo colaborativo


Para el desarrollo del tema 3 "Perspectivas curriculares en EF" 
utilizaremos una técnica de aprendizaje cooperativo conocida 
como el “Puzzle de Aronson”. Para ello formaremos grupos 
con un mínimo de 6 miembros, que se llamará "grupo puzzle". 
Cada miembro  deberá elegir una teoría curricular de entre las 
siguientes (en los enlaces encontraréis guías de trabajo para 
cada teoría): 
1)       Teoría técnica
3)      Teoría crítica
A continuación se formarán "grupos expertos" integrados por 
personas que hayan elegido la misma perspectiva. Los grupos 
expertos deberán profundizar en su perspectiva y buscar formas 
de explicarla a sus compañeros en los grupos puzzle. En este 
tipo de trabajo es esencial comprender que el rendimiento del 
grupo depende tanto  del esfuerzo individual como de la capacidad 
para compartir conocimientos y experiencias. 

Por tanto, para que la  dinámica de trabajo sea positiva es esencial 
la responsabilidad individual y la organización grupal.

NOTA: Para tener una visión general de las teorías curriculares, 
además del texto que tenéis en reprografía de Devís, J. y Molina, JP. 
(2001), podéis consultar AQUÍ

sábado, 29 de enero de 2011

La ética del dopaje

Y, cambiando de tema, una reflexión sobre la ética del dopaje.

martes, 11 de enero de 2011

Aprendizaje cooperativo: una sugerencia de lectura y una pregunta

Igualmente a todos y todas! Quería daros de nuevo la bienvenida a la tierra con una sugerencia de lectura y una pregunta referida al aprendizaje cooperativo. La lectura es una cita de un artículo de Traver y García López (2006) que ya en su día puse a vuestra disposición. Hace referencia a la técnica del Puzzle de Aronson (que, como ya os comenté, utilizaremos para desarrollar el tema 3) y, más en general, a la necesidad de un aprendizaje de la cooperación en la formación universitaria. Este extracto está en la página 7.

El diseño de la Técnica Puzzle de Aronson (TPA) como una propuesta de trabajo cooperativo en forma de un puzzle que hay que construir, implica un desarrollo en el que es decisiva la participación de todos y cada uno de los y las alumnas. Es necesario asumir la propuesta de modo colectivo/cooperativo, ya que afecta a todos y todas. Sin embargo, además, hay que entender que solo desde la participación de todos y cada uno de los miembros del colectivo se pueden conseguir los objetivos deseados. Por eso todo el alumnado estará interesado en desarrollar al máximo los objetivos propios y colaborar recíprocamente con los demás en todo el proceso. Esta acción solo puede ser exitosa si todos los miembros del grupo comparten las ideas, los propósitos y las responsabilidades colectivas. Es decir, construyendo, asumiendo y participando en el desarrollo de un proyecto compartido (...).

La efectividad de la TPA para la enseñanza de la actitud de solidaridad varía en función de lo que se entienda por educación, de cómo se configure el estilo docente y de qué se entienda por solidaridad. Según el punto de vista, la atención educativa se centrará no solo en los contenidos específicos de la materia de trabajo, sino también en aquellos que impregnan todas las disciplinas y se encuentran diluidos entre sus intersticios. Enseñar a respetar las diferencias individuales, a colaborar y compartir, a buscar y lograr el consenso, a planificar conjuntamente, son objetivos educativos básicos para lograr una potencialidad educativa óptima de la TPA. Desde este punto de vista, la aplicación mecánica de la técnica disminuirá su eficacia de manera relevante.

Y ahora la pregunta: ¿cómo podemos evaluar coherentemente la cooperación? Si lo que importa de veras es la solidaridad del grupo (y no solo "los contenidos específicos" o el mero "rendimiento individual"), ¿no sería coherente, por ejemplo, examinar a un solo miembro de cualquiera de los aspectos tratados en el grupo puzzle y poner su nota al resto? A lo mejor os parece una alternativa radical, pero es la que planteaba el propio Aronson para evaluar la cooperación. Su lógica era: si mi preocupación no es sólo por mi rendimiento individual sino por el de todos los miembros del grupo, y si considero cumplidos mis objetivos individuales si y solo si todos los miembros del grupo consigan el suyo... en definitiva, si de veras cooperamos ¿qué más da qué miembro del grupo sea evaluado? Esa era la filosofía cooperativa de Aronson. ¿Estaríais dispuestos a llegar hasta ahí..?