¿Cómo sería el caso de "Juan Pablo", un joven de 14 años en la España de 2010? ¿A qué retos debería enfrentarse la escuela para educar a "Jean-Paul" y "Juan Pablo"?
La educación en 1750: El caso de Jean-Paul.
Giddens, A.
Imagínese a Jean-Paul Didion, un muchacho campesino que crece en una comunidad agrícola francesa de hace dos siglos. Jean-Paul tiene catorce años en 1750. No sabe leer ni escribir, pero esto no es nada raro: sólo unos pocos de los adultos de su aldea son capaces de descifrar más de dos o tres palabras de textos escritos. Existen algunas escuelas en distritos próximos, regidas por monjes y monjas, pero están totalmente fuera de la experiencia de Jean-Paul. Nunca ha conocido a nadie que asistiera a la escuela, excepto el sacerdote local. Durante los últimos ocho o diez años, Jean-Paul ha pasado la mayor parte de sus días ayudando en tareas domésticas y trabajando los campos. Cuanto más crece, más se espera que comparta el duro trabajo físico que precisa el cultivo intensivo de la parcela de su padre. Es probable que Jean-Paul nunca abandone el área en la que nació, y puede pasar su vida casi entera dentro de la aldea y en los campos circundantes, viajando sólo de forma ocasional al resto de las aldeas y pequeñas ciudades cercanas. Puede que tenga que esperar hasta tener casi sesenta años para heredar la finca de su padre, y después tendrá que compartirla con sus hermanos menores. Jean-Paul es consciente de que es "francés", de que su país está gobernado por un monarca determinado y de que existe un mundo más amplio fuera de la propia Francia. Sin embargo, sólo tiene una conciencia difusa incluso de "Francia" como unidad política concreta. No existen cosas tales como "noticias" ni medios regulares mediante los cuales la información sobre los acontecimientos en otros lugares puedan llegar hasta él. Lo que sabe del mundo más amplio procede de historias y cuentos que ha oído de los adultos, incluidos unos pocos viajeros de paso. Como otros miembros de su comunidad, sólo sabe acerca de los sucesos de mayor importancia como la muerte del rey- días, semanas o en ocasiones meses después de que se produzcan. Aunque desde un punto de vista moderno Jean-Paul carece de educación, está lejos de ser ignorante. Tiene una comprensión sensible y desarrollada de la familia y los niños, y ha tenido que ocuparse de los hermanos menores que él desde que era muy pequeño. Tiene ya muchos conocimientos sobre la tierra, los métodos de producción de cosechas y los modos de preservar y almacenar los alimentos. Su domino de las costumbres y tradiciones locales es profundo, y puede ponerse a realizar muchas tareas distintas al cultivo agrícola, como tejer o hacer canastas. Jean-Paul es una ficción, pero la descripción anterior representa la experiencia típica de un muchacho que crece en los comienzos de la Europa moderna.
Giddens, A. (1996). Sociología. Madrid: Alianza.