viernes, 15 de octubre de 2010

Ficción autobiográfica en torno a la cultura corporal

Barbero, J.I. (2006). Ficción autobiográfica en torno a la cultura corporal y la vida cotidiana. Educación Física y Deporte, 25(2), 47-63

RESUMEN:  En este artículo, como indica el título, se describe la presencia (y constantes demandas) de una cultura corporal muy específica en nuestra vida cotidiana. Los elementos básicos de dicha cultura se urden en torno a los siguientes rasgos: el ideal (capital) de un cuerpo moldeado, esbelto y joven con ciertas diferencias en la selección anatómica y en la combinación de sustancia y forma en función del género. La forma de narración elegida es la ficción autobiográfica (un día en la vida del autor). También se plantea la necesidad de incluir esta problemática en los currícula de la Educación (Física) a fin de incrementar la capacidad y poder del alumnado ante unas demandas (amenazas) que impregnan todos los rincones de la vida en nuestra sociedad.

viernes, 8 de octubre de 2010

Los Cuadernos de Don Rigoberto

Aprovechando la coyuntura (la concesión del premio Nóbel de literatura), os dejo un extracto del libro de Vargas LLosa "Los Cuadernos de Don Rigoberto" en el que uno de sus personajes hace una diátriba contra el deporte:

"Sí, efectivamente, en su atrofiado intelecto se ha hecho la luz: tengo a la práctica de los deportes en general, y al culto de la práctica de los deportes en particular, por formas extremas de la imbecilidad que acercan al ser humano al carnero, las ocas y la hormiga, tres instancias agravadas del gregarismo animal. Calme usted sus ansias cachascanistas de triturarme, y escuche, ya hablaremos de los griegos y del hipócrita mens sana in corpore sano dentro de un momento. Antes, debo decirle que los únicos deportes a los que exonero de la picota son los de mesa (excluido el ping-pong) y de cama (incluida, por supuesto, la masturbación). A los otros, la cultura contemporánea los ha convertido en obstáculos para el desenvolvimiento del espíritu, la sensibilidad y la imaginación (y, por tanto, del placer). Pero, sobre todo, de la conciencia y la libertad individual. Nada ha contribuido tanto en este tiempo, más aún que las ideologías y religiones, a promover el despreciable hombre-masa, el robot de condicionados reflejos, a la resurrección de la cultura del primate de tatuaje y taparrabos emboscados detrás de la fachada de la modernidad, como la divinización de los ejercicios y juegos físicos operada por la sociedad de nuestros días. (....)

No conozco mentira más abyecta que la expresión con que se alecciona a los niños: «Mente sana en cuerpo sano». ¿Quién ha dicho que una mente sana es un ideal deseable? «Sana» quiere decir, en este caso, tonta, convencional, sin imaginación y sin malicia, adocenada por los estereotipos de la moral establecida y la religión oficial. ¿Mente «sana», eso? Mente conformista, de beata, de notario, de asegurador, de monaguillo, de virgen y de boyscout. Eso no es salud, es tara. Una vida mental rica y propia exige curiosidad, malicia, fantasía y deseos insatisfechos, es decir, una mente «sucia», malos pensamientos, floración de imágenes prohibidas, apetitos que induzcan a explorar lo desconocido y a renovar lo conocido, desacatos sistemáticos a las ideas heredadas, los conocimientos manoseados y los valores en boga.
Ahora bien, tampoco es cierto que la práctica de los deportes en nuestra época cree mentes sanas en el sentido banal del término. Ocurre lo contrario, y lo sabes mejor que nadie, tú, que, por ganar los cien metros planos del domingo, meterías arsénico y cianuro en la sopa de tu competidor y te tragarías todos los estupefacientes vegetales, químicos o mágicos que te garanticen la victoria, y corromperías a los arbitros o los chantajearías, urdirías conjuras médicas o legales que descalificaran a tus adversarios, y que vives neurotizado por la fijación en la victoria, el récord, la medalla, el podium, algo que ha hecho de ti, deportista profesional, una bestia mediática, un antisocial, un nervioso, un histérico, un psicópata, en el polo opuesto de ese ser sociable, generoso, altruista, «sano», al que quiere aludir el imbécil que se atreve todavía a emplear la expresión «espíritu deportivo» en el sentido de noble atleta cargado de virtudes civiles, cuando lo que se agazapa tras ella es un asesino potencial dispuesto a exterminar arbitros, achicharrar a todos los fanáticos del otro equipo, devastar los estadios y ciudades que los albergan y provocar el apocalíptico final, ni siquiera por el elevado propósito artístico que presidió el incendio de Roma por el poeta Nerón, sino para que su Club cargue una copa de falsa plata o ver a sus once ídolos subidos en un podio, flamantes de ridículo en sus calzones y camisetas rayadas, las manos en el pecho y los ojos encandilados ¡cantando un himno nacional."

miércoles, 6 de octubre de 2010

La clase

Aquí tenéis el trailer de la película "La Clase", de Lauren Cantet.



Podéis acceder a la película completa aquí.

Os recomiendo que la veáis y la comentéis. Como todas las buenas películas y las buenas historias, ayuda a comprender mejor quiénes somos y lo que nos pasa. No pretende ofrecer soluciones, sino poner en evidencia los conflictos y los dilemas inherentes a la educación.

martes, 5 de octubre de 2010

Ensayo sobre educación

Un ensayo es un trabajo destinado a tratar un tema, un problema, una propuesta o un fenómeno con originalidad, libertad, coherencia y calidad formal. Para más información, es muy recomendable que leáis texto sobre la elaboración de ensayos.

El ensayo que os propongo debe girar en torno a la pregunta "¿Qué es la educación?". El punto de partida para su elaboración es la lectura y el comentario del prólogo y el capítulo 2 (pp.23-34) del libro de Savater, F. (1996). El valor de educar. Barcelona: Ariel. No se trata de resumir ni de repetir lo que ahí se dice, sino de elaborar un texto que refleje tu dominio y tus reflexiones sobre el tema a partir de la lectura propuesta u otras. El lector de un ensayo debe encontrarse con un texto claro, coherente, cohesionado, bien argumentado y con calidad formal (respeto a las normas gramaticales y de citación).

El ensayo debe tener una extensión máxima de 2000 palabras (unas dos caras de folio). Debéis entregarlo impreso en una sola hoja (sin portada). Se trata de un trabajo individual, aunque en su elaboración podáis colabrar con otros compañeros/as. En ese caso, dejad constacia en el encabezamiento de las personas que han colaborado en el proceso de elaboración. Es lógico que sus ensayos contengan ideas similares, pero no deberían ser idénticos en la medida de que se trata de una elaboración personal de dichas ideas.

Al final del ensayo, debéis de calificarlo del 1 a 10, sintetizando los criterios que habés seguido para evaluar vuestro trabajo. Debéis entregar una versión impresa, que leeré y os devolveré comentada (si preferís recibir los comentarios en vuestro blog, hacédmelo saber en vuestra versión impresa -anotando la dirección del blog-).

La fecha límite de entrega es el día 19  (grup B) y 21 (grupo A) de octubre.